Hoy en día, gran parte de la población utiliza o al menos conoce la aplicación Bizum, que permite realizar movimientos de dinero entre particulares vía móvil, de forma instantánea. Esta plataforma está integrada en un total de 26 entidades bancarias. 

El diseño, las opiniones de otros clientes o incluso la velocidad de carga de la página web son algunos de los elementos que más tienen en cuenta los usuarios, a la hora de decidir comprar en un sitio o en otro. 

Modaes.es ha presentado recientemente la 3ª edición del Informe de la Moda Online en España, y ha confirmado la tendencia al alza de este sector. Si en 2017 un 5,9% de las ventas de moda se realizaron vía online, el año pasado ese porcentaje ascendió hasta el 7,4%. 

Si hablamos de logística y de los métodos de entrega de pedidos, los puntos de conveniencia están creciendo cada vez más. Según un estudio publicado por TIPSA, actualmente un 31% de los comercios que venden electrónicamente los incluyen entre las opciones que ofrecen a sus clientes. 

El futuro ya está aquí. O casi. Amazon está analizando la posibilidad de permitir que, al adquirir un producto o un servicio por internet, el usuario pueda pagarlo a través de una fotografía selfie, en lugar de certificar su identidad mediante el uso de una contraseña. 

Vaticinar lo que deparará el futuro para los mercados es un ejercicio más que complicado. Y si hablamos de e-commerce, es todo un arte. La velocidad a la que se producen los avances en internet es vertiginosa y, sin embargo, una de las claves del éxito en cualquier sector y para cualquier empresa radica en anticiparse a las tendencias y ser el primero en responder a ellas. 

El gasto medio de los consumidores de Euskadi que han comprado por internet fue de 2.396 euros durante el último año, lo que supone un 45% más que el año anterior, y un 26% más que la media del Estado español. El top 3 de los gastos online más elevados son en viajes, alimentación y formación, y los vascos están muy por encima de la media estatal en gastos de formación y viajes. 

El mercado logístico para e-commerce alcanzó 1.550 millones de euros a lo largo del año pasado. Esto engloba servicios de almacenamiento, transporte y distribución.